PROGRAMA DE INMERSIÓN LINGÜÍSTICA DE FRANCÉS EN NANTES
A finales de junio y principios de julio, un grupo de 11 alumnos de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), junto con cuatro adultos, se embarcaron en una aventura educativa y cultural en Nantes, Francia.
La empresa ASTEX ha sido la intermediaria entre la ONCE y el Institut Francophonie en Nantes para la preparación de este curso de idiomas.
Los participantes, siete niñas y cuatro niños de entre 13 y 17 años con déficit visual y ceguera, tuvieron la oportunidad de explorar una de las ciudades más hermosas del noroeste de Francia, mientras aprendieron y practicaron el francés en un entorno enriquecedor y accesible.
El Centre International de Séjour Nantais Le Spot, una moderna residencia inaugurada el año pasado, situada en el centro de Nantes y a la orilla del río Loira, fue el hogar temporal de los estudiantes durante su estancia.
Las mañanas han estado dedicadas a las clases de idiomas organizadas por el Institut Francophonie, en dos salas en la misma residencia. Las sesiones, de carácter predominantemente práctico y oral, se han diseñado meticulosamente para satisfacer las necesidades específicas del grupo, el cual fue dividido en 2 grupos para mayor eficiencia del aprendizaje. Los profesores, con el asesoramiento de los Especialistas de Idiomas del CRE de Sevilla, han elaborado las sesiones, garantizando su accesibilidad. Se ha puesto un énfasis particular en los aspectos gramaticales, al tiempo que se fomenta la fluidez oral de los participantes.
La agenda del viaje estuvo cuidadosamente diseñada para combinar educación, cultura y diversión. A la llegada, el lunes 29 de junio, los estudiantes llegaron a la residencia y pudieron conocer las distintas estancias donde iban a pasar los 5 días antes de degustar platos típicos franceses durante la cena.


El martes, comenzaron las clases diarias, las cuales tenían una duración de 3 horas, con media hora de descanso. Después del “repas”, se desplazaron en bus para visitar Les Machines de l´Île, donde pudieron subirse a animales gigantes mecánicos como la araña, la garza y sobre todo al gran elefante, que hizo un recorrido de media hora por el parque.


El miércoles, tuvo lugar la visita al castillo de los Duques de Bretaña y su museo, donde los chicos y chicas pudieron sumergirse en la historia del esclavismo del siglo XVIII, utilizando los sentidos del olfato y tacto para identificar alimentos y objetos provenientes de las Antillas, así como degustar dulces típicos de la Bretaña francesa. A la salida, se hizo un recorrido en un divertido trenecito por las zonas más emblemáticas de la ciudad, antes de volver a la residencia para comer antes de las clases que, en este día, se impartieron por la tarde.



El jueves estuvo dedicado a la botánica. Los estudiantes tuvieron la oportunidad de tocar y oler una gran variedad de plantas, árboles y flores en su visita al “Jardin del Plantes”, un parque artificial creado desde el siglo XVIII donde hay especies arbóreas de todo el mundo, colinas, pequeños lagos, grutas y aves. Al terminar la visita al jardín, se consensuó con ellos ir a visitar la île de Versailles donde se adentraron en un maravilloso jardín japonés.



El viernes, última día de estancia en Nantes, se dirigieron hacia el pintoresco pueblo de Trentemoult y, para ello, cruzaron el río en un pequeño barco. Una vez finalizada esta visita, se dirigieron al centro de Nantes donde pudieron disfrutar del ambiente de la ciudad y aprovechar para comprar unos souvenirs. Este día permitió a los estudiantes relajarse y disfrutar de los placeres simples de la vida, al tiempo que practicaron el francés en tiendas locales.


Estas actividades no solo permitieron al alumnado conocer la historia y la belleza de Nantes, sino que también les brindó la oportunidad de practicar el francés en un contexto real y significativo. A lo largo del viaje, se ha visto destacado el hermanamiento, la diversión y la pedagogía de aprender francés en un contexto práctico y ameno.



En resumen, esta experiencia en Nantes ha sido una oportunidad única para los jóvenes de la ONCE de ampliar sus horizontes, ganar independencia y confianza, y crear recuerdos inolvidables. La combinación de educación, cultura y diversión ha hecho de este viaje una experiencia transformadora para todos los participantes, subrayando la importancia de la inclusión y la accesibilidad en todas las áreas de la vida.
