EL BRAILLE, PATRIMONIO CULTURAL Y HERRAMIENTA ESENCIAL PARA LA EDUCACIÓN INCLUSIVA
La aprobación por parte del Consejo de Ministros de la declaración del Sistema de Lectoescritura Braille de las lenguas españolas como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España supone un reconocimiento histórico a una herramienta que ha transformado el acceso a la educación, la cultura y la información de las personas con discapacidad visual. La medida pone en valor un sistema que, más allá de ser un medio de lectura y escritura, forma parte de la identidad y del patrimonio cultural de la comunidad ciega.
Aunque las nuevas tecnologías han ampliado las posibilidades de acceso a la información, el braille continúa siendo el único sistema que permite a las personas ciegas leer y escribir de forma autónoma. Por ello, sigue siendo fundamental para la alfabetización, el desarrollo de las competencias lingüísticas y el acceso al currículo educativo en igualdad de oportunidades.
La ONCE ha acogido con satisfacción este reconocimiento. La vicepresidenta de la Organización, Imelda Fernández, ha destacado que se trata de «un reconocimiento histórico que contempla la importancia del braille para que las personas ciegas podamos acceder a la educación, al empleo, a la cultura y, en definitiva, a estar incluidos en la sociedad».
En la misma línea, Marina Rojas, secretaria de la Comisión Braille Española, ha subrayado la importancia que este sistema tiene para la vida de las personas con discapacidad visual: «Es el sistema que nos permite a las personas con discapacidad visual poder leer y escribir y, por lo tanto, poder estudiar y trabajar».
La ONCE desempeña un papel clave en la promoción y enseñanza del braille desde las primeras etapas educativas. A través de sus servicios educativos impulsa programas de alfabetización específicos para el alumnado con discapacidad visual y pone a disposición de profesionales, estudiantes y familias recursos adaptados y metodologías especializadas. Entre ellas destaca Braitico, el método de alfabetización braille desarrollado por la Organización para favorecer un aprendizaje progresivo y adaptado a las necesidades de cada alumno.
Además, el Servicio Bibliográfico de la ONCE adapta libros de texto, apuntes, exámenes, mapas, gráficos y otros materiales imprescindibles para que los estudiantes puedan acceder a los contenidos educativos en igualdad de condiciones. Esta labor resulta esencial para garantizar una educación verdaderamente inclusiva y para que el braille siga estando presente en las aulas.
La preservación y difusión de este patrimonio también se impulsa a través de los Clubes Braille, espacios en los que personas usuarias, familias y profesionales comparten experiencias y conocimientos, contribuyendo a mantener vivo un sistema que el propio Gobierno considera parte fundamental del patrimonio cultural inmaterial de España.
Con esta declaración, España da un paso decisivo en la protección y promoción de un sistema que continúa siendo indispensable para que miles de estudiantes con discapacidad visual accedan al conocimiento, desarrollen su autonomía y participen plenamente en la vida educativa, cultural y social.
