EL JUEGO COMO HERRAMIENTA PARA APRENDER, COMPARTIR E INCLUIR.
Los días 19 y 20 de septiembre, dos maestras del Departamento de Atención Educativa de la ONCE participaron en el II Congreso de Educación y Juego, celebrado en Tres Cantos
El encuentro estuvo amenizado por el pianista Alberto de Paz, que ejerció además como maestro de ceremonias. A través de diferentes propuestas musicales, mostró formas creativas de utilizar la música de manera transversal para trabajar contenidos como la geografía, la historia y otras áreas curriculares, acercando al profesorado nuevas ideas para enriquecer el aprendizaje dentro y fuera del aula. (Madrid), un encuentro que reunió a profesionales de la educación interesados en el Aprendizaje Basado en Juegos (ABJ), la innovación educativa y las metodologías activas.
A lo largo de las dos jornadas pudieron asistir a ponencias impartidas por destacados referentes del ámbito educativo. Entre ellas, la de Raúl Bermejo, centrada en el desarrollo de la creatividad a través del juego; la de Coral Elizondo, que abordó cómo diseñar aprendizajes para dar respuesta a la diversidad del alumnado; la de Manu Velasco, enfocada en la construcción de escuelas más humanas y emocionalmente significativas, la de María Couso, que profundizó en el papel del juego como herramienta para favorecer la atención y los procesos cognitivos y por último la ponencia de César Bona que profundizó en la creatividad en la vida cotidiana.
Uno de los espacios más enriquecedores del congreso fue la zona de juego, donde los asistentes pudieron conocer, probar y analizar una amplia variedad de juegos de mesa junto a editoriales y especialistas. En este contexto, las profesionales de la ONCE exploraron aquellos materiales con mayor potencial para el alumnado con discapacidad visual, identificando juegos fácilmente adaptables que puedan convertirse en alternativas de ocio compartido tanto en el entorno escolar como familiar.
Además, tuvieron la oportunidad de conversar con diferentes editoriales, compartiendo algunas recomendaciones sencillas que podrían contribuir a hacer los juegos más accesibles e inclusivos desde su propio diseño y fabricación, favoreciendo así que un mayor número de niños y niñas pueda disfrutar de ellos en igualdad de condiciones.
La participación en este congreso ha resultado una experiencia muy enriquecedora, tanto por los aprendizajes adquiridos como por el intercambio de experiencias con otros profesionales comprometidos con una educación más inclusiva. Esperamos que iniciativas como esta sigan creciendo y alcanzando cada vez un mayor impacto, contribuyendo a que la inclusión esté presente en todos los ámbitos educativos y de ocio.
