II CAMPUS ARTÍSTICO “DESCUBRIENDO ASIA”
El fin de semana del 7 al 9 de marzo se celebró el "II CAMPUS ARTÍSTICO "DESCUBRIENDO ASIA", desde el jueves por la noche, nuestro CRE empezó a recibir a 14 artistas, del tercer ciclo de primaria y primer ciclo de secundaria y procedentes de distintas provincias andaluzas, extremeñas e incluso de la comunidad valenciana, dispuestos a emprender un viaje sensorial por el continente asiático.
El viernes por la mañana tuvo lugar la presentación del Campus, en la que a través de una historia narrada, los participantes disfrutaron de un viaje virtual conociendo las principales características y zonas del continente asiático a través de los sentidos.
El sonido de las distintas músicas del continente asiático, junto con los olores de sus especias (curri y comino), así como las imágenes audio descritas de algunos de sus elementos más significativos como la muralla china, o el dragón, y el reconocimiento táctil en el mapa en relieve y bola del mundo interactiva, permitieron a los alumnos adentrarse en este maravilloso y grandioso continente, que posteriormente podrían saborear también degustando alguno de sus platos más típicos.
Tras la presentación, los alumnos continuaron sumergiéndose en las sonoridades del mundo asiático, a través de un concierto con músicas del sur de la India y con instrumentos típicos como el sitar, el laúd, la tabla hindú, etc.
Además, en la segunda parte de la mañana, los alumnos, divididos en dos grupos, pudieron explorar con sus manos, reconocer y hacer sonar dichos instrumentos, lo cual fue una experiencia única e inolvidable para todos ellos.
Por la tarde, tuvieron lugar los talleres temáticos del campus que continuarían también el sábado.
En los talleres de plástica, los alumnos elaboraron un farolillo de la India, un dragón chino, un gorro camboyano, y un tambor giratorio japonés.
En el taller de música, además de escuchar y aprender más sobre las características de la música en las distintas zonas de Asia y aprender sus escalas características, los alumnos practicaron con sus ritmos maksum, interpretaron una típica canción japonesa con instrumentos de placas, aprendieron una canción en japonés , cantaron una canción coreana y hasta danzaron al ritmo y manera de las danzas típicas de Tailandia.
Además, el sábado a mitad de mañana, los alumnos pudieron también adentrarse en otra faceta del mundo asiático. En esta ocasión no se trataba de su música o arte, sino de otro tipo de actividad: las artes marciales. En el centro deportivo muy próximo al CRE, los monitores enseñaron a los alumnos y algunos profesores a realizar distintas técnicas de defensa personal, al mismo tiempo que aprendían y memorizaban algunas palabras en coreano propias de esta disciplina.
El domingo por la mañana, tras un breve ensayo, los alumnos y profesores mostraron a las familias el trabajo realizado en el campus, a través de un concierto en el que se unificaron los trabajos realizados en plástica con las distintas piezas musicales. Así pues, los alumnos interpretaron varias danzas con sus gorros camboyanos, cantaron el akai hana con su dragón en el hombro, percutieron sus tambores japoneses en la canción de los barqueros del río Yangtsé interpretada con xilófonos, metalófonos y voces.
Pero, por si fuera poco, además de todas estas actividades, los alumnos aún tuvieron tiempo para algo fundamental: conocerse, compartir e intercambiar experiencias y habilidades artísticas en su tiempo libre, enseñándose unos a otros canciones en el piano, o cantando al ritmo de sus cantantes favoritos.
También pudieron mejorar en su autonomía personal en la Residencia, tanto en las habitaciones como en el comedor, desplazamientos por interiores así como fomentar relaciones entre ellos a través del ocio y tiempo libre, siempre con el apoyo de los educadores del CRE. Dentro del espacio gastronómico de Asia, los alumnos elaboraron en los apartamentos un exquisito sushi de oreo, que pudieron degustar como postre tras la cena china del sábado.
Ha sido un fin de semana único e inolvidable para todos ellos, en el que además de sus recuerdos físicos como el farolillo, el dragón, el gorro o el tambor japonés, y las canciones y partituras que se llevaron en su bolsa, también se llevaron a muchos amigos y amigas en su recuerdo.
CARRUSEL FOTOGRÁFICO